Se estima que existen más de 2.400 portales de juego por internet en los que se pueden realizar apuestas de todo tipo, como ser, deportivas, o jugar a los diferentes juegos de casino (por ejemplo, al poker o a la ruleta). Los habitantes estadounidenses invierten en estas actividades en línea más de 6 mil millones de dólares.
La industria de los casinos online mueve unos 12 mil millones de dólares anuales y se estima que más de la mitad de sus clientes son de origen estadounidense. El gobierno de este país del norte ha declarado la guerra contra el juego online. Debido a que la mayoría de estos sitios en línea están localizados en paraísos fiscales de Centroamérica y el Caribe, por lo que el gobierno estadounidense y, más precisamente su Departamento del Tesoro, no recibe ningún pago por concepto de impuestos.
Los operadores de los casinos en línea piden, a su vez, que en vez de tratar de controlar las apuestas en internet, se legalice la situación de los casinos y de las apuestas online. Ellos pretenden ser legales y están de acuerdo en que se les cobre impuestos.
Se estima que si se llegara a aprobar la regulación de los casinos internet, el gobierno norteamericano recibiría cerca de mil millones de dólares de aportes en calidad de impuestos.


